El delfín mular (Tursiops truncatus) es, sin duda, una de las especies más conocidas y queridas del avistamiento de cetáceos en Tenerife. Reconocido por su inteligencia y sociabilidad, este delfín puede alcanzar hasta 3,5 metros de longitud y pesar más de 400 kilos, destacando por su cuerpo robusto y su característico pico corto y curvado.
Se trata de una especie residente en las aguas del suroeste de la isla, lo que permite avistarlo prácticamente durante todo el año. Los delfines mulares viven en grupos familiares estables, donde cooperan en la caza, la protección de las crías y la comunicación mediante una amplia gama de sonidos y silbidos.
Su comportamiento curioso y amistoso hace que, en muchas ocasiones, se acerquen a las embarcaciones para nadar junto a ellas, ofreciendo momentos únicos e inolvidables. Observarlos saltar, jugar o desplazarse en grupo es una experiencia que conecta profundamente con la naturaleza.
El delfín mular simboliza la armonía entre el ser humano y el océano, recordándonos la importancia de proteger el hábitat marino y disfrutar del avistamiento de forma responsable.